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Tarjeta monedero recargable – una tarjeta de pago como las demás

La tarjeta monedero recargable es una tarjeta de pago como las demás. Esta es la idea  a la cual tenemos de ir acostumbrándonos. Me explico: todos podrán tener acceso a tarjetas de crédito prepago sin pasar por su banco.

Mejor aún, ya se puede pagar sus compras en negocios o por Internet en España o en el exterior, en toda la red que acepte tarjetas de crédito convencionales, sin tener tarjeta de crédito…

Me explico de nuevo: cualquiera de los rechazados del sistema convencional, por cualquier razón que sea, por ser joven, autónomo o extranjero, cualquiera de estos que son tratados como leprosos por el sistema bancario convencional y a quienes se ha prohibido servicios básicos y anodinos, puede sin embargo desde ya y en pocos clics obtener una tarjeta VIP con todas las ventajas que ofrezca.

Se trata sin embargo de una verdadera revolución, y los agentes se suceden con argumentos, todos más o menos válidos.

Los gabinetes de los expertos les prevén un futuro sonriente a las tarjetas de crédito prepago, aunque tal mercado en Europa siga mal desarrollado, sobretodo donde nosotros, Españoles, por cuenta de la falta de conocimiento de este producto.

De hecho, la mayoría de los usuarios sigue confundiendo tarjeta de crédito prepago con tarjeta móvil prepago. Imagínese la confusión que provocaría una operadora de teléfonos viniera a emitir una tarjeta monedero.

En términos de precio, por otro lado, débese atentar a precios de venta demasiado atractivos, o a argumentos tales como «modo de recarga gratuito». En general tales promociones esconden gasto exorbitantes sobre otros servicios o gastos mensuales elevados.

Una tarjeta de crédito prepago. ¿Para quién y para qué?

  • Seguridad en primer lugar.

Una tarjeta de crédito prepago, o tarjeta monedero, como se prefiera llamarla, le permite pagar – igualito que cualquier otra tarjeta de crédito o de débito convencional. Pero con una gran ventaja, la de no estar vinculada a una cuenta corriente.

Esto significa no solamente que ya no hace más falta no ser rechazado por los bancos para tener acceso a estos servicios, como también de hecho, uno podrá comprar por internet sin exponer sus datos bancarios a la red, y Dios nos proteja, ver su cuenta vaciada por piratas malintencionados por cuenta de una compra modesta por internet.

Se terminó el estrés al salir de compras a pie o con su navegador Internet, basta recargar su tarjeta monedero con el importe que haga falta.

Además, tales tarjetas permiten que uno acompañe sus gastos y saldos en vivo.

  • ¿Objeto de crisis, o crisis de confianza?

Rechazados de los bancos, listados en el ASNEF o RAI, jóvenes, autónomos y extranjeros, todos estos a quienes se ha rehusado una tarjeta de pago (entre 7 y 10% de los Españoles)… y estos simplemente que no depositan más toda su confianza en los bancos.

Una tarjeta de crédito prepago permite que se compre en toda parte, como si tuvieran una tarjeta VIP oro-platina-diamante. Ya no hace falta más pasar por el banco, sino depositar de antemano el dinero en su tarjeta monedero prepago.

  • Transferencia o blanqueo de dinero

No obstante, a Mastercard o Visa no les gusta que se emplee el término transferencia de dinero para hablar de los movimientos entre tarjetas de prepago, sino prefieren la terminología «reparto de dinero».

Final de cuentas, se trata de lo mismo con otro nombre – pero es mucho menos caro, más rápido y más discreto que las empresas de transferencias de dinero convencionales.

De hecho, para enviar dinero a sus familiares, a sus hijos estudiantes o hacia un país extranjero, ya no existen métodos más sencillos que la transferencia entre dos tarjetas.

Uno adquiere una tarjeta principal y luego solicita una tarjeta secundaria que remite a un familiar o a un amigo, y en dos clics el dinero se transfiere.

El precio de la transferencia entre tarjetas suele variar de algunos euros o algún porcentaje – pero sin compararse a lo que cuesta Western Union. Ahí también desconfíen siempre de las ofertas que propongan gastos por un euro o menos  – estas siempre esconden sorpresas y gastos suplementarios en otras operaciones.

  • Anónimo o no

Una cosa debe decirse claramente y con todas las palabras: las leyes antiblanqueo impiden el anonimato completo.

Mismo cuando uno adquiere una tarjeta sin personalización en un estanco, su límite máximo de recarga es de 1000€, y hay de estos que hablan desde ya de reducir este techo a 150€ en los próximos meses.

Si tu objetivo es tener una tarjeta discreta sin que cada gasto chico se transforme en pedidos de explicación de tu cónyuge o de tu contador, elige prestatarios fuera de España.

  • Tecnología de pago sin contacto NFC

La mayoría de las tarjetas de crédito prepago vienen equipadas de una cinta magnética y de un chip.

Recientemente, algunas proponen la tecnología NFC de pago sin contacto. Se trata de una tecnología fantástica y atractiva, pero con un grande «pero».  En cinco minutos de búsqueda en Internet, uno logra encontrar en Internet un programa que permite robar a distancia los números de las tarjetas habilitadas a pagar por NFC

Conviene mientras tanto evitar las tarjetas de crédito prepago que usan la tecnología NFC.

Para estos adictos al NFC, sepa que Android ya estuvo lanzando aplicaciones NFC ultra seguras para los smartphones que funcionan bien con todas las tarjetas de crédito, prepago y convencionales.

Pero ¡ojo! ni todas las tarjetas prepago recargables son equivalentes. Consulte acá nuestros comparativos:
 
 

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