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Las marcas: ¿tarjeta de prepago o de prepropaganda?

Las marcas iniciaron su ataque a las tarjetas de prepago, las tarjetas de «prepropaganda».

Antes de todo, conviene hacer un pequeño recordatorio: ¿Qué es una tarjeta de crédito prepago?

Tales tarjetas suelen obtenerse sin apertura de cuenta en banco. Una tarjeta de crédito prepago se compra en los estancos, los kisoskos y las grandes tiendas, o aún por Internet cuando se trate de las de alta gama, como T24 o VERITAS.

Una tarjeta de crédito prepago es emitida directamente por prestatarios independientes, financieros pero no bancarios, trabajando bajo licencia de Visa o Mastercard.

Una tarjeta de crédito prepago puede ser usada por sus titulares como uma tarjeta de crédito convencional, en compras por Internet o en tiendas, o para retiradas de dinero en cajeros.

El límite de uso de tales tarjetas varia según el tipo de tarjeta, desde 1000€ hasta techos ilimitados. En todo caso, el portador de la tarjeta debe identificarse para obtener techos superiores a 1000€.

Una tarjeta de crédito prepago debe mantener un servicio de atención al cliente digna – esto significa que todas aquellas que usen centros de llamadas externos.

Una tarjeta prepago es válida generalmente durante 2 años, sus costes y comisiones son conocidos de antemano y claramente publicados en los sitios web de sus prestatarios.

Ahora lo gracioso estando por venir, las agencias de publicidad han inventado recién las tarjetas de prepago-propaganda.

Las agencias de comunicación y marketing vienen interesándose a los monederos electrónicos. De hecho, la nueva directiva europea que permite vender tarjetas de crédito prepago sin pasar por el banco es bastante abarcadora. No hacía falta más nada para que nuestros amigos publicitarios se improvisasen como «banqueros».

En el papel el resultado es atractivo, pero la realidad no es para tanto y la primera víctima es el cliente final.

Su funcionamiento:

  • Las agencias de publicidad contactan su clientes y sus marcas para ofrecerles un nuevo producto de marketing con el objetivo de fidelizar su clientela: la tarjeta monedero.
  • Las agencias de publicidad anuncian argumentos fuertes para convencer sus marcas: sin bancos, la marca dispondrá de su propria tarjeta, con sus proprios colores, lo que hará grande impacto en sus clientes.
  • Desde el punto de vista del cliente: sus devoluciones, premios y descuentos ya no le son depositados en forma de pago o de perteneces, sino en una tarjeta que tiene los colores de su marca.

Esto significaría entonces que todos están contentos, siendo que la marca termina de poner en el bolsillo del cliente un nuevo suporte de marketing y el cliente obtiene una tarjeta gratuita sin abrir cuenta bancaria, y con dinero depositado en ella…

Un detalle, no obstante, si tales tarjetas son vendidas como si fuesen tarjetas de crédito prepago a sus clientes, de hecho no son más que tarjetas regalo.

Pequeño detalle es verdad, pero que conviene tener claro en mente:

La tarjeta regalo no permite recargarse, excepto por el comerciante que la ofrece.

La tarjeta regalo no permite que se retire efectivo en los cajeros automáticos.

La tarjeta regalo no expone y publica debidamente los costes de transacciones que siguen opacos.

La tarjeta regalo es válida durante un año tras su emisión y el saldo disponible, cuando no usado en este intervalo de tiempo, vuelve a la agencia de marketing que la produjo.

La tarjeta regalo no dispone de servicio de atención especializado al cliente, en términos de transacciones bancarias.

Final de cuentas, notad bien lo siguiente: una tarjeta regalo promocional, no es una tarjeta de crédito prepago.

Si bien las agencias de publicidad hacen un trabajo espectacular y a nosotros todos nos gusta cambiar nuestros pequeños haberes o el cupón de descuento en papel por una linda tarjeta regalo de Visa o MasterCard, nosotros deploramos principalmente dos cosas:

  • Las tarjetas regalo son completamente opacas. ¿De que sirve ofrecer 50€ de devolución a un cliente si se le retomará todo en gastos de transacciones?
  • Confusión de términos, haciendo creer a los clientes que dispondrán de una verdadera tarjeta de crédito prepago, cuando de hecho se trata de una limitada tarjeta regalo.

En todo caso, esperemos que las marcas preferirán dirigirse a intermediarios especializados en materia de tarjeta de crédito prepago que a las agencias de propaganda. 😉

Las tarjetas prepago son distintas las unas de las otras. Consulte nuestros comparativos:
 
 

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