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La criptomoneda Ripple – una pepita a monitorizar

La criptomoneda Ripple es sin duda la última celebridad del mundo de las criptodivisas.  El proyecto Ripple fue lanzado en 2004 por la start-up RipplePay. La capitalización («valor de cotización» X «número de unidades en circulación») de la criptomoneda Ripple representa ya cerca de 145 miles de millones de dólares. Ella supera así Ethereum, cuya cotización se eleva, pese a todo a 968 de dólares pero cuya capitalización no supera los 100 miles de millones de dólares. Esto hace de Ripple la más importante criptomoneda tras el Bitcoin. Este Éxito fulminante contrasta con el proyecto inicial de la empresa.

De hecho, el proyecto de criptomoneda Ripple pretendía ser una herramienta que permitiese a cualquiera crear una moneda local para uso intracomunitario.

No obstante, tras la creación del Bitcoin en 2009, la empresa ha decidido criar una nueva entidad bautizada de Open Coin cuyo nombre cambiaría a Ripple Labs el año siguiente. El objetivo de la Fintech era de ofrecer una solución moderna, rápida, simple y segura de validar transacciones financieras internacionales, incluyendo transferencias entre bancos.

En 2014, Ripple Labs decidió focalizarse en los cambios intrabancarios. El XRP (iniciales que designan el token ripple) se usa para optimizar estos últimos.  «El objetivo es dispensar lo que se llaman parejas o cross en el mercado de las divisas. En vez de cambiar un dólar americano por un euro, cambiaremos un dólar en XRP, y luego pasaremos del XRP al dólar», explica Alexandre Statchenko, cofundador de la start-up Blockchain Partner y presidente de la Chaintech, asociación de los agentes de habla francesa de Blockchain.

¿Cómo funciona la cryptomoneda Ripple?

Contrariamente a la mayoría de las blockchain de las diversas cryptomonedas, la Blockchain Ripple no se basa en agentes menores para criar nuevas unidades de monedas criptográficas o para validar transacciones.

Es decir que en la blockchain Ripple los token ya han sido minados, pero unicamente el 40% están en circulación – los 60% restantes siguen bloqueados por secuestro informático. En cambio, como para otras blockchain, la validación de las transacciones se hace por un sistema de voto.

El Token XRP puede definirse como una moneda de compensación universal, permitiendo fluidificar y simplificar las transacciones entre diferentes divisas. Una verdadera revolución, ya que en el mercado de las transacciones interdivisas, la tecnología basada en el SWIFT necesita muchos días para procesarse. Hoy en día, y gracias a RIPPLE, las transacciones se hacen casi en tiempo real, este ahorro de tiempo y la automatización del proceso permiten así de provocar la caída de los precios medios de una transacción interdivisas.

Este éxito explica porque la cotización de la criptomoneda Ripple (encontrándose actualmente en la horquilla de los 3 y 4,5 US$, mientras valía menos de un céntimo de dólar en marzo 2017) progresó muchísimo estos últimos meses, con un crecimiento de 70000% a lo largo del año de 2017 – esto tanto que esta Fintech ha anunciado recién la firma de muchas asociaciones con grandes agentes bancarios y instituciones financieras, lo que significa que no hay menos de 100 grandes nombres de las finanzas que están asociadas al proyecto de la criptomoneda de Ripple.

¿Cuáles son los límites de Ripple?

Una primera crítica hecha por la comunidad está ligada al campo ideológico, una posición casi dogmática. En efecto, en cuanto a los tecnolibertarios más convictos, el hecho que la criptomoneda Ripple sea útil al sistema bancario ya la inutiliza de facto. Otro agravio dicen sus detractores, en referencia a la seguridad, juzgada relativa por los más fervorosos adeptos de las criptodivisas. De hecho, el algoritmo de consenso, proveyendo la prueba de trabajo se basa en un sistema de voto bastante más veloz que esto usado en la blockchain de bitcoin. Final de cuentas, la crítica más importante hecha a la criptomoneda Ripple es la grande cantidad de Tokens XRP, de los cuales más del 60% están entre las manos de la empresa Ripple Labs, mientras sus dos antiguos dirigentes sumados detienen otros 20%.

Los adeptos de Ripple estiman que es un error compararlo a otras criptomonedas, sobretodo al Bitcoin. De un lado puesto que la red Ripple es mucho más centralizada (existen algo como 125 nudos actualmente en la red Ripple), y también por que su modo de funcionamiento difiere fundamentalmente de Bitcoin y de Ethereum. Por tratarse de una red cerrada, para que uno logre validarse como agente de transacciones, le hace falta seguir los estatutos editados por Ripple Lab. Una de las razones sin duda que explica la razón por la cual la mayoría de los nudos está entre las manos de instituciones financieras gozando de cierta notoriedad.

Contrariamente a numerosas criptomonedas de vocación disruptiva, Ripple parece tratar de mejorar lo que existe.

Los particulares pueden igualmente adquirir tokens Ripple, sin embargo estos no podrán de ninguna manera ser validados como agentes, como suele para los mineros de Bitcoin. La estrategia de apertura a los particulares responde a una estrategia de liquidez que permitirá a esta criptomoneda alcanzar el estatuto de moneda universal de compensación. Contrariamente a numerosos token emitidos durante una ICO, el XRP no tiene valor intrínseco, por tratarse esencialmente de un valor especulativo – lo que significa que la inversión en XRP debe hacerse respectando las reglas clásicas de la inversión financiera, sabiendo siempre que el riesgo que se pierda el capital es bien real.
 
 

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